miércoles, 25 de abril de 2018

Aventuras en la zona del Palacio Real

El domingo teníamos una planazo teatral, pero por causas ajenas a la organización se canceló el espectáculo y nos dieron entradas para otro día. Cómo hacía un día espectacular decidimos aprovechar para dar una vueltecita.

En nuestro camino se cruzó una tienda de segunda mano de libros y antes de que nos pudiéramos dar cuenta nuestro primogénito ya se había colado dentro. Les dejamos curiosear entre las publicaciones infantiles a placer y elegir un libro cada uno, que al día siguiente se celebraba, nada más y nada menos, que el día del libro, una fecha que, personalmente, me encanta. Ambos salieron de la tiendecita con dos flamantes tomos de actividades. El de Iván de Invizimals y el de Daniel de Skylanders. Anda que no estaban emocionados con sus adquisiciones.

Paseando paseando... Llegamos al palacio Real y allí los peques se lo pasaron genial brincando en una fuente con leones. También nos encontramos con una Menina muy solicitada y conseguimos que nos dedicara un segundo para sacarnos una foto con ella. Se ve que es muy top porque todos los que pasaban por allí se ponían a la fila para inmortalizar el momento.

Pero los peques se aburrieron poco de la colorida señorita y corrieron a los Jardines de Sabatini como si no hubiera mañana. Lo que les puede gustar a estos un parque. Y si es con estatuas impresionantes y "laberintos" de setos ya es el summum. Lo de trepar a los árboles ya ni te cuento, aunque enseguida les cortamos ese juego porque iban a lo loco y ya les veía saltando en una debil ramita y tronchándola bestiajamente. Les fastidió mucho, pero acabaron por obedecernos... masss o menosss. Lo importante era no perderles de vista, porque en cuanto nos dábamos la vuelta... ¡hala! a hacer el mono.

Iván encontró el palo perfecto. Servía para arco, para dibujar, para blandir... Tuvimos problemas para que convencerlo de que lo dejara en el parque y no se le llevara a casa a adoptado. Ya lo veía yo causando estragos en el metro, pero al final conseguí que lo dejara apoyado en una de las puertas de salida. ¡Menos mal!

También nos costó convencerles de que iniciáramos la vuelta a casa. Les encantó el paso así que vamos a tener que repetirlo pronto.











martes, 24 de abril de 2018

Penúltimo cuentacuentos de Harry Potter en Akira Cómics

La temporada de cuenta cuentos sobre el mundo Harry Potter de Akira Cómics está llegando a su fin. Que penita. El sábado fuimos a la penúltima sesión para empezar intentar acabar con el malísimo Voldemort. Tuvimos que dar caza a los Horróculus que encierran pequeñas partes de su alma pero no acabaremos con él hasta la última aventura, que será en junio.

¿Qué ha pasado con el cuenta cuentos de mayo? Pues que van a estar inmersos en las obras de ampliación de la tienda, así que el último evento va a ser todavía más especial. Estamos deseando ver los resultados de las reformas. Pero tranquilos, que el día del cómic gratis van a estar abiertos dándolo todo como cada año (Por cierto, que es el doce de mayo, anota anota...).

Pero volvamos a lo que estamos. Tras perseguir a Voldemort, la jefa de la casa Tortuzorro nos enseñó un truco de magia muy divertido y fácil para hacer en casa. Con una cartulina blanca recortamos una carta al tamaño que queramos y ponemos cinco puntos en un lado imitando la carta de seis puntos y dos puntos en el otro lado imitando la de tres puntos. Como me explico fatal mejor veis la foto y sacáis conclusiones. El caso, es que con un fácil (aunque hay que practicar, que lo hicimos en casa y no tuvimos tanta maña) juego de manos vamos girando la carta y enseñando por arte de magia un uno, un cuatro, un tres y un seis. ¡¡Ualaaaa!! Nuestra maga ha hecho que aparezcan de verdad el tres, el seis ¡e incluso un ocho! Esto sí que es magia, me ha asegurado el más pequeño de mis churumbeles con ojos brillantes.

También conocimos la desesperante historia de La Bruja Brunilda. Pobrecita. Le gustaba tanto el negro que todo en su casa era negro. ¡Hasta el gato! Que si cerraba sus ojos verdes se mimetizaba con el entorno y no hacía más que causar accidentes. ¡Se acabó! Lo volvió tan verde como sus ojos y así podría verlo siempre siempre siempre... Bueno, menos si salía al jardín, lleno de hierba verde, arbustos verdes... ¡Todo verde! Aquí no se le veía ni con los ojos verdes abiertos. No os preocupéis que hay final feliz.

Tras la bruja vino el cuento de un chicle muy inquieto que se convierte en muchas cosas y luego vuelve de nuevo a ser un chicle pasando las páginas en el otro sentido. A Iván le hizo muchísima gracia.

Y de nuevo la magia. Con un billete y un móvil se puede hacer un truco muy divertido. Sólo hay que hacer una foto al billete con un fondo blanco y luego una foto sólo al fondo. Se coloca estratégicamente el billete tras el móvil a la vez que se enseña la foto del mismo. Y aquí hay que tener habilidad ¡eeeeh! Seguro que yo la pifio jajaja El caso es que hay que sacar el billete a la vez que pasamos a la siguiente foto disimuladamente y da la impresión de que el billete sale de la pantalla. ¡Mola un montón!

El tercer truco también es muy fácil de reproducir en casa. ¡La de cosas que estamos aprendiendo en esta escuela de magos! Sólo necesitamos recortar un cuadradito en el que nos quepa un dedo en un tubo de servilletas de cocina. Cogemos una cuerda y hacemos un nudo flojito, metemos la cuerda en el tubo, enganchamos secretamente el dedo en la cuerda y ¡tachán! desaparece el nudo.

Con el siguiente cuento nos reímos mucho porque en el Castillo de Parlotabras todas las cosas se llaman de una forma extrañísima: el fuego, todoloabrasa; el agua todolomoja; el gato, todolomanga; el sombrero, tapacocos... Así que es un poco difícil comunicarse, pero hay situaciones en las que es muy muy muy importante hacerse entender. Ahora estamos en casa todo el día cambiando los nombres a las cosas y partiéndonos de risa. Por ejemplo, nuestro todolomanga se cargado una todololleva y una protegepies en un sólo día ainsss.

El último cuento fue "El país de los cuentos perdidos", una preciosa historia sobre el valor, la amistad y la imaginación. Y encima era en verso, que mola mucho más.

Y para acabar la sesión: ¡el truco científico! Los magos de la escuela transformaron un simple globo en una pelota que bota genial sólo con envolverlo de cierta forma con cinta de embalar. Otro que hemos hecho en casa en casa también. Ualaaaaaa.

¡Ah bueno! Que eso no fue de verdad lo último. Como broche final, todos los alumnos se fueron de allí con una deliciosa chuche. ¡Lo mejor del mundo para terminar!

Que pena que sólo quede una sesión más esta temporada. Si no quieres perdértela apúntate a los cuentacuentos de Akira Cómics.









lunes, 23 de abril de 2018

¿Jugamos una aventura? Desaparición en el campamento

Acaba de salir la última ¿Jugamos una aventura? de Jaime Blanch Queral, el bloguero que está detrás de Universo de Juegos Infantiles, y mis hijos daban saltos de alegría con la noticia. Les han gustado muchísimo los dos primeros, así que estaban deseosos de leer la tercera parte. Anda que no me habrán preguntado veces si había salido ya. ¡¡Pues síiii!! Ya tenemos aquí "Desaparición en el campamento".

"¿En el campamento de elfos?"
"No sé, habrá que leerlo para saberlo"
"¿Es un campamento de troles?"
"¡¡Que no lo seeeee!! Callaros que empiezo"

Uy que cara de buenecitos ponen cuando quieren. Los dos mirando las páginas que voy pasando taaan interesados.
"¡¡Es un campamento como el que vamos nosotros!!" exclama el mayor.
"Nooo, que el nuestro es en un cole. No en un bosque", puntualiza el menor
"Pues yo quiero ir a uno en un bosque", protesta el primogénito
"Callaros ya o no sigo", me quejo yo, "Muy atentos que hay que tomar una decisión".
"Me tocaaaaa", grita uno.
"Noooo, me toca a mí" se enfada el otro.
Ainss que paciencia hay que tener, que paciencia.
"Tranquilos, que me apunto la página y en cuanto terminemos esta aventura volvemos a este punto para escoger la otra opción", huelga decir que me tocó apuntar un montón de páginas.

"¡Al lago!", "¡A la granja!", "¡A la tienda", "¡A la cueva!", "¡Huimos!", "¡Noooo! ¡Exploramos!"....

"Lo siento, pero lo vamos a dejar ya", les anuncié un poco mareada con tanto ir para adelante y para atrás.

"Noooooooooooooooooooooo", protestaron ambos, "Si todavía nos falta mucho", gimió Iván. "Además, no hemos ido a la granja lo primero, hemos ido lo segundo y si vamos lo primero pasan cosas diferentes, ¡Y aún no hemos IDOOOO!", se exasperó Daniel.

Madre mía, ¡pues sí que se lo toman en serio! No podemos leer todas las opciones en una sola hora del cuento. Menos mal que no les dije que tenía la aventura hasta el viernes. Ya sabía que algo así iba a pasar. Pero fui inflexible, porque era realmente tarde y el agotamiento se les notaba ya por todos los poros. "Mañana más", les prometí, y dio igual sus argumentos, protestas y lamentos porque los metí en la cama sin piedad. Eso sí, aún tardaron un buen rato en dormirse.

"¿Qué crees que pasa en la granja, mami?" me preguntó uno desde la cama. "Y yo que sé. Ya lo leeremos mañana" le aseguré deseando que se durmiera y me dejara continuar con mis tareas (recoger la cocina tras la cena, básicamente). "Pero ya hemos encontrado la mejor opción, así que no debe ser la mejor opción también. ¿O crees que hay muchas mejores opciones?" dudó el otro también sin salir de la cama por miedo a un estallido de furia por mi parte.

"Que NO-LO-SÉ. Y ahora a dormir o mañana os leeis el cuento vosotros solos" amenacé como ultimátum antes de encerrarme en la cocina sin mirar atrás. Seguramente seguirían hablando un rato más, pero el caso es que cuando terminé de poner el lavavajillas, recoger y limpiar estaban ya roncando plácidamente.

Y sí, mantuve la promesa y les leí más al día siguiente. Parece que este es el libro que más les ha gustado de los tres, aunque el más pequeño ya me ha pedido releer los otros dos. Pero tiene que ser en fin de semana porque me lían , me lían y al final... ¡las mil!

La verdad es que podrían leerlos por su cuenta, pero se ha convertido en una actividad familiar y, en el fondo, esas discusiones sobre lo que hay que hacer o no, o si eso ya lo hemos hecho antes o no, o si le toca a él o al hermano... son divertidas.

Por cierto, hoy a las nueve de la mañana comienza un sorteo concurso la mar de divertido en la Fanpage de Universín, un universo de juegos con una aventura inédita de Jaime Blanch. ¡No te lo pierdas! El que llegue al final de la aventura participa en un sorteo de El Castillo del Terror.


miércoles, 18 de abril de 2018

A100do, Experiencias invalorables en familia

¿Quieres vivir una experiencia única en familia? A nosotros nos encanta llenar de sorpresas nuestro a día a día. Y los peques agradecen un montón esos momentos únicos y atesorados en la memoria. A mi me encanta cuando estoy hablando con mi madre y comienzan los "¿Te acuerdas cuando fuimos a...?", "Lo bien que lo pasamos cuando...", "Nunca me voy a olvidar del día en que...". Espero que en el futuro mis hijos y yo tengamos también esas mismas conversaciones sobre su infancia y lo bien que lo estamos pasando en familia. Creo que por eso mismo me llamó tanto la atención del proyecto a100do (Además de porque me encanta el nombre de la empresa. ¡Qué currado!), porque construye de forma natural esos precioso recuerdos y facilita que se den.

¡¡Montar en globo debe molar mucho!!
Esta empresa oferta buenos momentos en formas de cajas de experiencias para todos los gustos y bolsillos: desde convertirse en modelos por un día hasta ingenieros pasando por todos los palos: deportistas, aventureros, artistas, cantantes, actores, granjeros... ¡Quién no ha soñado con estos planes cuando era pequeño! Confieso que yo quería ser granjera. Eso de dar de comer a los animalitos me parecía lo más. Y, lo cierto, es que lo conseguí gracias a una amiga de mi madre que me dejó alimentar a sus vacas. ¡Como tiraban de las palmas! Recuerdo que mi hermana y yo estábamos emocionadísimas mientras mi madre se reía con ganas al vernos dar traspiés e intentar no estamparnos contra la valla. ¡Hasta nos enseñço como se ordeñaban! Recuerdo como mi hermana se bebía era vaso sin pasteurizar, hervir ni nada mientras  yo me moría del asco. Si es que somos la noche y el día jajaja. Son recuerdos maravillosos que me encantaría repetir con mis churumbeles, pero, claro, ¿dónde busco yo una amiga con vacas?

Y a lo mejor resulta que estos dos fieras no sueñan lo mismo que yo y prefieren ser actores de doblaje en una película de dibujos animados que conservarán para siempre, o montarse un aventura salvaje pasando de árbol en árbol en tirolinas o incluso que lo suyo es adiestrar perritos (los adoran). Pues en a100do te facilitan el tema para regalarle un momento invalorable en un día muy especial para ellos.

Seguro que si les hablo de que darse una vuelta en globo o construir un iglú está al alcance de sus manos flipan tanto como yo. ¡Cómo me hubiera gustado un plan tan loco e imaginativo de pequeña!

Encima, Alba, la persona que está detrás de este proyecto tan chulo, ha facilitado a los lectores de mi blog un descuento del 10% en todos los productos de la web con sólo meter el código MADRESESPERADA. Pues eso, a seguir disfrutando de los peques y llenando su vida de buenos momentos que les ayuden a crecer felices :D


martes, 17 de abril de 2018

Las historias de terror de Daniel

Mi niño mayor odia los cuadernillos de ortografía y caligrafía. Los odia desde lo más profundo de su corazón. El problema es que necesita hacerla porque su letruja y faltas hacen daño a los ojos. Si seguimos por este camino probablemente le vamos a producir un rechazo a la escritura extremo. Y eso sería una grandísima pena.

Así que hace poco me vino con una solución que podría ser de lo más beneficiosa: Va a practicar escribiendo un libro de relatos de terror. ¡¡Genial!! Fomentamos la caligrafía, ortografía e imaginación. Todo en uno. La motivación está servida. Sólo le he pedido que, por favor, no me meta mucha sangre y tripas en sus historias. A ver si luego voy a tener pesadillas. No os imagináis lo truculento que puede llegar a ser. 

Aquí os dejo algunas de sus historias:

El nuevo Ronin
El ronin llega a Puerto Rico. Justo le atacan por la espalda.
- ¡Yaaaaa! ¿Son?
El samurai dice:
- ¿Sanji?
- Sí, el mismo.
- ¿Cómo es que estás aquí?
- Ni idea.
- Te puedo dejar cobijo.
- Muchas gracias.- Dice el ronin.
Y ¡Yaaaaa! De repente el samurai murió. Y el ronin se fue.

Los asesinos
Un día el ronin vio una selva donde había mucho cadáveres y muchos jugadores. Vio que el que perdía moría. Entonces uno perdió y le atravesaron. El ronin partió los dados y vieron que estaban trucados y mataron al del juego.

El fantasma de Titu
En una aldea había un hombre extraño que tenía un sombrero que tapaba su cara y nadie nunca había visto su rostro. Un errante joven que llegó a la aldea parecía valiente y atrevido y le "proponieron" el reto y claramente fue y le quitó el sombrero y descubrió que era una fantasma. En aquel instante el fantasma agarró al joven y le arrancó la cabeza. Nadie supo nada del joven ni del señor.

El zombi
Durante la abominación y el principio de la tercera guerra mundial los infectados invaden todo y los únicos supervivientes fueron los que antes eran zombis. Todavía no se ha encontrado la medicina pero se ha ¡Aaaaaaah!

A mí, personalmente, me ponen los pelos de punta... Ainsss...

lunes, 16 de abril de 2018

La Saga de las Galaxias en Xanadú

Gracias a un sorteo organizado por Divertydoo pudimos ir a ver una exposición magnífica este fin de semana: La Saga de las Galaxias. La productora Red Velvet Experience la ha llevado al centro comercial Xanadu y resulta que tiene el Premio a Mejor Exposición Star Wars 2017 y está considerada una de las colecciones más importantes de Europa. A nosotros nos fascinó.

Si no eres de los que se paran en los detalles se te va a hacer muy corta, pero si, como nosotros, te paras en cada figura y diorama, te recreas, comentas, intentas adivinar de qué peli es, repites varias veces en las salas que más te han gustado... Entonces te la recomiendo totalmente porque hay mucho en lo que pararse. Son como seis salas llenas de figuras, dioramas, armas, trajes, naves... ¡Todo lo que un fan de la marca puede pedir!

Además, tienen un juego que enriquece la visita. Al entrar en la primera sala no olvides pararte a ver el vídeo y un soldado rebelde te encomendará una importante misión que realizar en esa misma sala. Algunas veces tendrás que elegir entre dos opciones y si tu opción no es la correcta leerás mensajitos como "¿Estás loco? ¿Cómo se te ha ocurrido que podrías ganarles tu sólo? Te das el tortazo padre y vuelves al anterior punto".

Los peques estaban entusiasmados con el juego. Corrían de una figura a otra en busca de la tarjeta reveladora. Cuando conseguías el objetivo pasabas a la siguiente sala, veías el vídeo y continuaba la aventura. Si vais, no dejéis de hacer la aventura.

Otro imprescindible es la réplica a escala real del colosal Rancor de Jabba el Hutt. Además de la entrada, hay que pagar un par de euros para que te dejen traspasar la cinta de seguridad y hacerte las fotos más divertidas de tu vida.

Nosotros enseguida nos metimos en el papel para dar realismo al asunto. El chico que nos hacía la foto tuvo mogollón de paciencia con nosotros y nos tiró un montón de fotos, que si ahora así, que ahora asao... Es que estábamos los cuatro emocionados con el bicho. Desde luego, rentabilizamos los dos euros.

De hecho, estoy pensando coger una de estas fotos para hacer la felicitación de las próximas Navidades. Molaría ¿eh? Se le pone un gorro de navidad al Rancor, se le pinta de verde y un grinch auténtico jajajaja

A mis hijos les llamaron la atención muchísimas cosas. Entre ellas la colección de cuadros hechos con café de la entrada. ¡Y a mí también! Me han parecido extraordinarios. ¿En serio están pintados con café? ¡Son la caña! La sala de las naves también les emocionó, sobre todo porque había una exáctamente igual a la que tenemos en casa. ¡Anda que no se pasaron tiempo señalando la nave y gritando: "¡Esta la tenemos! ¡Es igual a la de casa!".

Por supuesto, saludar al mismísimo Darth Vader (Sin llegar a tocarle) también es algo que impresiona. Lo que les dejó un poco decepcionados fue al pasillo de la Estrella de la Muerte, según Daniel podría ser el pasillo de cualquier nave. No sé que se esperaban.

Entre las paraditas, las fotos, posar con nuestros personajes preferidos, la sesión de fotos con el Rancor y el juego nos pegamos un buen rato en la exposición, que nos ha parecido completísima. Con la entrada nos regalaron descuentos para el McDonalds del centro comercial y un dos por uno en el Minigolf, algo de esquiar que ni idea porque no esquío (profpait o algo así) o media hora en una actividad que llaman toboganing.

Como teníamos claro que a lo de esquiar no (sin saber...) y a los niños no parecía entusiasmarles mucho lo del toboganing, nos metimos en el minigolf. Tiene 18 hoyos y es lo bastante fácil como para que no se frustren, aunque Daniel tuvo un mal momento como a mitad y casi tira la toalla. Gracias a las sabias indicaciones de su padre, ambos críos acabaron el circuito con una puntuación bastante buena y con muy poca diferencia entre ambos. A mí nunca me ha gustado el minigolf, así que no podía ayudar mucho en el tema.

Lo cierto es que fue una mañana llena de emociones.